LIGA CHASCOMUNENSE
El Indio es el segundo club en volver a los entrenamientos
El Indio se convirtió ayer lunes en el segundo club de la Liga Chascomunense de Fútbol en retomar los entrenamientos físicos en su recinto, recordando que la semana pasada ya lo hizo El Salado y mañana miércoles lo hará Club Belgrano.

Divididos en dos grupos, fueron un total de 15 jugadores los que hicieron los primeros movimientos en el Mario Luis Vescoví a las órdenes del cuerpo técnico encabezado por Cristian Torps, destacándose que la práctica fue con ejercicios físicos y con cada jugador en un espacio propio predeterminado.

En diálogo con EL SUPLENTE, el DT Cacique brindó un detalle minucioso de cómo se llevó a cabo la actividad: “Estuvo hermosa la vuelta, el entrenamiento salió muy bien y los chicos estaban muy contentos de volver a vernos las caras. Fue atípico a lo normal, pero de todos modos muy bueno. Hay chicos que prácticamente no habían salido de sus casas en estos meses. Si bien algunos salieron cuando se pudo a correr afuera, la mayoría se la pasó encerrado. Muchos de ellos estudiando, el grueso de nuestro plantel es de 18 a 22 años, aprovecharon para meterle con eso, pero el encierro es terrible”.

Respectó a cómo fue este primer reencuentro, Ñato explicó: “El entrenamiento estuvo muy bien organizado. Se armó un circuito en la cancha muy cuidado, para así poder realizar los trabajos físicos. Es algo que se puede hacer con trabajo, lo podrían replicar en muchos lados. Está armado de una forma en la que entrenan grupos de ocho jugadores. Ayer entrenamos dos grupos, uno de siete y otro de ocho”.

“Hay profes que eligieron trabajos en cuadrados, pero lo que elegimos nosotros fue armar andariveles de 7,50mts por 40mts de largo, es decir, 300mts2 por jugador. Son carriles individuales y los trabajos que hicimos fueron solamente físicos, cada uno en su espacio. El ingreso a la cancha fue muy cuidado, aplicando, como dice el protocolo, que lleguen con el barbijo bien puesto, que tapen boca y nariz como tiene que ser”, siguió.

“El ingreso a la cancha es individual. Ya al ingresar hay lugares en los que nosotros tenemos cinco metros de distancia entre uno y otro. Si llegan dos jugadores un poco juntos, ya saben que no tienen que juntarse. Ahí se les toma la temperatura, se anota en la planilla y la firman, ya que es una declaración jurada de cada entrenamiento. Así, tenemos registrado cuáles fueron los jugadores que entrenaron y cuáles fueron los profes que estuvieron”, agregó.

Continuando la explicación de cómo son los siguientes pasos, Torps contó: “Tras este primer paso, los chicos cuentan con un lugar para higienizarse, se ponen alcohol en gel, siempre con el barbijo puesto, y desde ahí hacen el ingreso a la cancha, cada uno a su espacio predeterminado. En el ingreso al mismo, cada jugador tiene una silla individual donde dejan su bolsito, donde dejan su botella de agua y el alcohol en gel. Luego, cuentan con su colchoneta individual para usar. Dejan las cosas ahí y recién en ese espacio es en el que se sacan el barbijo. Desde que ingresan al estadio, hasta que llegan a su espacio, los chicos no tienen contacto con nadie”.

“Los entrenamientos son lineales en el carril, individuales. Cuando se termina, que se está haciendo la elongación, nos quedamos 10 minutos más y de a poco los vamos liberando. De a uno, cada jugador sale con su silla, su colchoneta y bolsito, los cuales llevan a la esquina de la cancha donde quedan todas juntas para luego ser desinfectadas. Ellos se lavan las manos, se ponen alcohol en gel y ya se retiran de la cancha. Cuando ese jugador ya va saliendo, se larga al otro jugador y así evitamos que haya contacto. En definitiva, el jugador llega, va a su carril donde entrena de manera individual y luego se retira sin cruzarse con nadie”, continuó el DT.

“Una vez que se retiraron todos del predio, nosotros nos encargamos de la desinfección de las sillas y colchonetas, como así también de los conos, quedando todo preparado para el otro día. A su vez, la metodología que elegimos es que entrenen por grupos y no por turnos. Esto quiere decir que un grupo trabaja un día y otro grupo trabaja al otro. Con esto, evitamos que entren chicos y salgan de la cancha en poco tiempo. Los chicos entran, hacen los ejercicios, se van y ya no queda nadie en el recinto. Se sanitiza todo y se deja preparado para el otro día”, cerró.

Por último, Cristian contó que para el armado de todo este trabajo fue vital el poder tener una charla con una infectóloga: “Para esto, tuvimos charlas informativas por Zoom con una infectóloga, con quien nos pudimos sacar las dudas que teníamos y para que todos sepan cómo es la enfermedad, cómo cuidarse, como prevenirla. Esto lo hicimos hablando con un profesional y no cómo a veces se puede consumir en los medios que hablan todos y eso, muchas veces, confunde”.

“Sería muy bueno si todos los clubes podrían tener la posibilidad de hablar con infectólogos. Si los dirigentes pudieran hacerlo y se interiorizaran un poco más en esto estaría bueno, enriquecería mucho. Además, también tuvimos una charla con un psicólogo deportivo, por lo que estaba todo preparado y armado con la información necesaria para volver”, cerró.

Fotos: Prensa Club El Indio



elSuplente.com
Publicidad
Contáctenos

Director: Juan Pablo Fourquet | Belgrano 78, Chascomús, provincia de Buenos Aires | Propietario: Juan Pablo Fourquet | Edición 4655 - 22-09-2020 - Registro de Propiedad Intelectual en Trámite